Artículo traducido y adaptado amablemente por Laura Moro a partir del publicado por MW Italia: https://www.mountainwilderness.it/editoriale/olimpiadi-milano-cortina-2026-le-alpi-tra-medaglie-e-cantieri-costi-e-sostenibilita/
Olimpiadas Milano-Cortina 2026: los Alpes entre medallas y obras, costes y sostenibilidad
Flujos de capital, infraestructuras y comunidades locales frente al futuro de los territorios. Comunicado de prensa de CIPRA Italia.
Los grandes eventos siempre han ejercido un atractivo irresistible: promesas de modernidad, redención, visibilidad mundial. Hoy, sin embargo, en los Alpes este atractivo recae sobre un territorio atravesado por la crisis climática, el despoblamiento y, al mismo tiempo, una creciente presión turística. A pocas semanas del inicio de los Juegos, Milano-Cortina 2026 aparece no solo como una fiesta del deporte, sino como uno de los mayores programas de inversiones públicas e infraestructuras en los Alpes, con efectos que van mucho más allá del evento. Junto a la imagen icónica de las competiciones y los cañones para la producción de nieve artificial, listos para extraer hasta 98 litros de agua por segundo del torrente Boite, en Cortina, emergen interrogantes esenciales sobre la sostenibilidad ambiental, la transparencia de las decisiones, el uso de los recursos públicos y los impactos sociales en los territorios.
“Hasta 98 litros por segundo se usarán para garantizar pistas perfectas en los Juegos de Milano-Cortina 2026. Es un detalle técnico – recuerda Vanda Bonardo, presidenta de CIPRA Italia – pero también una metáfora poderosa: mientras celebramos el evento deportivo más ligado a la idea de naturaleza y frío, debemos producir artificialmente aquello que debería ser su condición natural. Las Olimpiadas de la nieve en la época en que la nieve falta.”
El modelo olímpico sigue presentándose como motor de desarrollo, y sobre todo de crecimiento infraestructural, a pesar de los replanteamientos anunciados por el Comité Olímpico Internacional (COI) y los «no» expresados en el pasado por ciudades como Innsbruck, Sion o Múnich, donde los ciudadanos rechazaron asumir los costes económicos y ambientales de los Juegos. Este modelo se implanta en un contexto alpino frágil, formado por comunidades pequeñas y ecosistemas vulnerables, donde las infraestructuras olímpicas a menudo superan la capacidad de carga, ejerciendo fuertes presiones sobre el medio ambiente, el paisaje y la calidad de vida, y alimentando también subidas de precios y procesos de gentrificación.
El último informe de Open Olympics habla de 98 obras con un coste de 3.540 millones de euros, que ascienden a unos 6.000 millones incluyendo organización y obras conexas. Solo el 13% se refiere directamente a las competiciones, mientras que el 87% entra en la “herencia”, sobre todo infraestructuras permanentes como carreteras y ferrocarriles: es aquí donde el “legado” se convierte en una cuestión concreta sobre lo que quedará realmente, para quién, y si serán obras útiles o cicatrices duraderas en paisajes ya bajo presión.
El seguimiento de Open Olympics 2026, los análisis de Nevediversa y el libro de Altraeconomia “Oro colato” (Oro colado, de Luigi Casanova, Presidente de Mountain Wilderness Italia, y Duccio Facchini) ponen de manifiesto graves problemas de transparencia y plazos: muchas obras se concluirán después del evento y para intervenciones clave aún faltan datos completos sobre costes, financiación e impactos ambientales. En una época en que la “sostenibilidad” corre el riesgo de reducirse a un eslogan, la transparencia es un acto de respeto hacia los ciudadanos y los territorios, y una cuestión de democracia real, sobre todo en un país endeudado y con un estado del bienestar en contracción. Datos abiertos, comparables y verificables son indispensables para saber quién decide, para quién y con qué información, y para evaluar costes, beneficios y eficiencia del gasto público.
“La geografía de las inversiones confirma que Milano-Cortina 2026 es, más que un evento, un gigantesco conjunto de obras en los Alpes: un mapa de flujos de capital público en busca de legitimación en la palabra «sostenibilidad». Pero la sostenibilidad – recuerda Vanda Bonardo – si no se convierte en un requisito operativo, queda como una palabra-paraguas, buena para expedientes y ceremonias, menos para la vida real de los lugares. No basta con medir el éxito en medallas, presencias turísticas o kilómetros de asfalto: hay que cuestionar lo «oculto», hecho de comunidades, recursos naturales, conflictos latentes y preguntas sobre el sentido que atraviesan las montañas en tiempos del calentamiento global. Los Alpes no son un simple escenario, sino un laboratorio del futuro. Milano-Cortina 2026, más que una vitrina, puede convertirse en una falla: entre desarrollo y límite, entre flujos globales y microcosmos locales, entre la retórica del legado y la necesidad de una verdadera resiliencia ambiental y social. Es ahí donde se juega la partida decisiva: no bajo los focos, sino en el subsuelo de los territorios.”
Las Olimpiadas pueden ser una oportunidad solo con un camino claro y responsable: transparencia sobre costes, financiación e impactos, evaluaciones climáticas y territoriales rigurosas, coherencia con la movilidad sostenible y la seguridad, implicación real de las comunidades locales y reglas del COI que hagan de la sostenibilidad un compromiso vinculante, no un eslogan.
Como se afirma en el nuevo documento de posición de CIPRA Internacional, en el que se pide al COI que implemente reformas integrales de los Juegos Invernales en el contexto del cambio climático, los Alpes no son solo escenarios de grandes eventos, sino territorios estratégicos para experimentar modelos de desarrollo resilientes; por eso, CIPRA Italia continuará monitoreando obras y proyectos, antes y después de los Juegos, para promover transparencia, responsabilidad y una sostenibilidad real.
